Tus Viejos Hábitos pueden más que tu fuerza de voluntad y te impiden ser vegetariano

ser vegetariano

Ser vegetariano  es un estilo de vida y es un hábito que se da través de la repetición, al comienzo se vuelve difícil, pero el esfuerzo solo tienes que hacerlo durante 30 días y solo tienes que darte motivos muy valederos y suficientes para que tu mente no oponga ninguna resistencia al cambio, pues cada que intente revelarse aparecerán los motivos…

Ser vegetariano evita el ciclo de la grasa en el organismo, este es poco conocido, y es esencial saber a este respecto, para saber cómo influyen los malos hábitos al desencadenar funciones que a la larga te harán ganar kilos de más que te afectaran tu salud.

¿Cómo el ser vegetariano ayuda a evitar el ciclo de grasa en el cuerpo?

La grasa no afecta sólo a implicados en la diabetes y la obesidad, sino también en las enfermedades del corazón, ciertos tipos de cáncer e hipertensión y el solo hecho de ser vegetariano evita toda esta grasa que se acumula en el cuerpo produciendo graves enfermedades.

En la actualidad la mayoría de los dietistas recomiendan comer más sano y que no más del 30% de las calorías diarias vengan de la grasa, aunque algunos ahora llaman a la reducción que de 20 a 25% de las calorías diarias y una forma de lograrlo es ser vegetariano.

La grasa saturada, que es más probable que causen enfermedades del corazón que el colesterol, debe limitarse a un 7% de las calorías o menos. Conoce aquí como convive la “grasa” contigo cada día…

Comienza el día, ¿te ha ocurriendo alguna vez esto?…

Son las 10 de la mañana y “tu cuerpo” está sentado en la oficina, revisando sus e-mails. Yo estoy acomodada junto a tu hígado, absorbiendo los restos del desayuno: una factura con dulce de leche que compró en una panadería, acompañada con agua vitaminada.

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La factura y yo somos viejas amigas (me regaló 400 calorías, ¡toda una comida!), pero, ¿y el agua vitaminada? Se supone que es una bebida energética enriquecida, una fuente de nutrientes.

¡Ja, ja! Es sólo azúcar embotellada, y me encanta. Se cuela por el aparato digestivo y aterriza en el hígado, que traslada la fructosa, en forma de grasa, directamente hacia mí. ¡Qué festín y disque quiere ser vegetariano.

Esta época es grandiosa para mí y mis hermanas, las células grasas. Después de milenios de tener que renunciar a nuestras reservas cada vez que los músculos y los nervios lo pedían, estamos tomando el control. Ser vegetariano no es conveniente para nosotras.

No tienes que creerme; puedes verlo en las calles todos los días: miles de personas obesas o con sobrepeso y cero ejercicio. Al cuerpo le preocupa esto. Ayer se enojó con un colega porque le dijo que los costos de atención médica de la gente obesa son, al menos, 25% más altos que los de la gente con peso saludable o sé que les gusta ser vegetariano.

¿Y las enfermedades cardiovasculares? ¿Y la diabetes tipo 2? ¿Y el cáncer? Eso a mí no me importa. Yo me doy la gran vida.

¿Te identificas con esta forma de actuar?,  ¿Te sientes pasada de kilos?, La ropa no te queda bien?,  ¿no quieres mirarte al espejo?, es hora de que comiences a cambiar tus hábitos alimenticios y comiences a ser vegetariano.  Pero hazlo, no sea que las células grasas se rían de ti por tu poca fuerza de voluntad, persiste solo por 30 días. 

Pasados 30 días continuos de que empieces a ser vegetariano  se convertirá en una hábito y el esfuerzo terminara ya será tan natural y tan simple para ti, que te dejara asombrada por lo fácil que se vuelve para ti, inténtalo, tu puedes….

Por hoy me despido de ti…

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